JCB ha presentado una nueva solución portaimplementos innovadora, destinada a cambiar radicalmente la manera en que se acometen los proyectos de construcción modernos, especialmente en entornos urbanos congestionados y en redes de carreteras con mucho tráfico. Desarrollada en completo secreto durante un periodo de tres años, con el nombre en clave “Proyecto 710“, el resultado es un producto que reescribe las reglas del juego: la nueva JCB Hydradig.

De una visión a una realidad

El objetivo desde el inicio del proyecto fue diseñar y crear la solución más innovadora, como respuesta a cinco retos clave a los que se enfrentan actualmente los clientes del sector de la construcción. La máquina debía tener la mejor visibilidad, estabilidad, maniobrabilidad, movilidad y facilidad de mantenimiento.

Lord Bamford, el presidente de JCB, que fue quién inició el proyecto, afirmó: “Hemos reunido el mejor equipo posible después de buscar en todo el Grupo JCB. Ese equipo cubría una amplia variedad de disciplinas e hizo un trabajo increíble al analizar lo que necesitaban los clientes. Después, pasamos el proyecto a un grupo de desarrolladores que propusieron una solución que desafiaba los convencionalismos, e hicieron un excelente trabajo a la hora de plasmar el concepto y todas las ideas generadas, en una máquina verdaderamente espectacular. La Hydradig realmente ofrece innovación en todos los ámbitos. De hecho, transformará el sector y estoy seguro de que los clientes apreciarán rápidamente sus ventajas“.

La innovación conlleva mejoras radicales

Tim Burnhope, Director de Innovación y Crecimiento de JCB, afirmaba: “Los clientes saben lo que quieren de una máquina: soluciones que ofrezcan los mejores resultados en la obra, de la forma más segura y productiva posible”,

Y los clientes nos han dicho que necesitan esa solución en una sola máquina que ofrezca prestaciones en visibilidad, estabilidad, maniobrabilidad, movilidad y facilidad de mantenimiento sin precedentes. Sabíamos que la respuesta era innovar, plantear un desafío a lo establecido y dar a los clientes soluciones que nunca creyeron posibles. Con JCB Hydradig hemos logrado cumplir satisfactoriamente los cinco requisitos para los clientes del sector de las 10 toneladas“.

Mediante una estrecha colaboración con una gran variedad de clientes, JCB realizó un análisis en profundidad de las aplicaciones, entre las que cabe destacar los servicios públicos, autopistas, municipios y paisajismo, para evaluar la idoneidad de las soluciones de maquinaria actuales. Ahora que las obras se están congestionando cada vez más, tanto en entornos urbanos como en trazados de carreteras con mucho tráfico, estaba claro que podría lograrse una solución nueva y mejor, si se repensaban los convencionalismos en diseño de máquinas, la especialidad de JCB.

La visibilidad desde la cabina era uno de los factores principales para los clientes, debido a la preocupación por la seguridad en la obra”, afirma el Sr. Burnhope“.

La estabilidad era el siguiente factor de la lista, ya que ahora las máquinas deben hacer cada vez más tareas de elevación pesada, no solo excavar. Cuando se reduce el espacio en la obra, muchos clientes exigen una mejora en la maniobrabilidad, mientras que otros necesitan mayor movilidad, para permitir que las máquinas se desplacen entre obras con más rapidez“.

Por último, los clientes esperan también una excelente facilidad de mantenimiento a nivel del suelo. Por lo tanto, el desafío de diseño que se nos planteaba era desarrollar una sola máquina que estuviese a la altura de los retos de los clientes“.

Con la línea motriz montada en el chasis inferior, los diseñadores de JCB consiguieron crear una cabina para el operador y una estructura superior, con una visibilidad de 360˚, ya que no hay capós de motor ni depósitos de líquidos que obstaculicen la vista. Como el motor ya no está montado en la parte superior de la carrocería, ya no se necesitan pasamanos adicionales, espejos, ni una cámara de visión trasera, lo que transforma por completo la visibilidad del operador.

La base del diseño vanguardista era la necesidad de bajar el centro de gravedad de la máquina para mejorar la estabilidad y la movilidad. Esto se logró introduciendo la línea motriz y la bomba hidráulica en el chasis base y no en una posición más alta de la estructura superior de la máquina. Al hacer uso de la experiencia obtenida en el mercado de las manipuladoras telescópicas, los diseñadores de JCB consiguieron colocar la línea motriz entre los ejes de la máquina. La máquina tiene 150 mm menos de altura total que sus principales competidoras, por los que se puede transportar en un remolque con cortina lateral estándar. Este diseño con bajo centro de gravedad, ofrece una excelente estabilidad que también se mantiene en sus desplazamientos. La Hydradig tiene una doble pluma articulada, que ofrece una capacidad de elevación de 1000 kg con neumáticos dobles de 360˚.

El bajo centro de gravedad y la estabilidad inigualable permiten al operador hacer uso de la máxima velocidad de desplazamiento de 40 km/h de la Hydradig. Con la tracción hidrostática progresiva y un chasis con dirección a las cuatro ruedas extendido, la máquina ofrece la capacidad de desplazarse con rapidez entre obras. JCB también ofrecerá un remolque creado especialmente para la Hydradig, lo que permite que un solo operador pueda llevar distintos implementos y cazos junto con los materiales, para una gran variedad de trabajos en la obra.

Al utilizar un chasis basado en la manipuladora telescópica Loadall telescopic, JCB ha podido proporcionar a la Hydradig tres modos de dirección de serie, que son: dirección de dos ruedas, dirección a las cuatro ruedas y dirección de cangrejo. También hay una función de dirección marcha atrás, que cambia el sentido de las ruedas de dirección cuando giran 180 grados. Un eje delantero con una oscilación de +/- 8°, que es la mejor en su clase, y una tracción a las cuatro ruedas constante con transmisión hidrostática progresiva, garantizan la tracción y la maniobrabilidad máximas en los terrenos más exigentes.

El motor lateral tiene un tejadillo de acero con una amplia apertura, que permite el acceso completo desde el nivel del suelo al motor y el sistema de refrigeración. Todas las comprobaciones diarias y el mantenimiento regular se pueden realizar desde el suelo, lo que reduce el tiempo de inactividad y aumenta la seguridad en la obra, ya que no es necesario trabajar en altura. Todos los pasadores de la pluma y el brazo están nitrocarburizados y los casquillos son de bronce al carbono -para ampliar los intervalos de engrase hasta 500 horas-, lo que reduce aún más el tiempo de inactividad para el cliente.

A pesar de que se trata de un diseño desde cero, la Hydradig utiliza tecnologías y componentes probados de JCB, como el motor Ecomax, los ejes, los cilindros hidráulicos y todas las estructuras importantes. La máquina también incluye el sistema telemático LiveLink de JCB, que permite a los gestores de flota limitar geográficamente el funcionamiento y supervisar el consumo de combustible y los datos de funcionamiento a distancia.

Hemos cambiado por completo el concepto de portaimplementos de ruedas con la introducción de la nueva Hydradig de JCB“, declaraba Tim Burnhope, Director de Innovación y Crecimiento de JCB.

Es una máquina que tiene la innovación como sello distintivo y como se ha diseñado, tanto para excavar como para elevar, transformará realmente la forma en que se realizan las tareas en un entorno urbano“.